Apuñaló a un joven hace pocos días y ahora cayó tras una persecución: estaba armado

Primero en Esperancino: lo apresaron en la mañana del domingo luego de una persecución policial. Estaba por robar una moto y después de huir por las calles de la ciudad se escondió en una casa. Tenía un cuchillo. Suma “visitas” en la Comisaría, ¿qué hacer con él?

Hace años que es un viejo conocido de los policías esperancinos, porque cuando era menor acostumbraba a no respetar la ley y por lo visto en estos meses de mayoría de edad nada cambió en su vida, todo lo contrario.

Juan Cruz Moschen ahora tiene 18 años y por su vínculo con distintas drogas y el círculo de relaciones en el cual se mueve está claro que incluso queriendo salir de esa realidad -cosa que dudamos- le resultará muy difícil.

Reside en la zona sur, en Janssen pasando Soler, y las reuniones para tomar alcohol, echar mano a diversos estupefacientes y salir a “hacer de las suyas” son moneda corriente.

Hace pocas semanas fue noticia en todos lados -aunque vale reconocer que el único medio que dio todos los datos y publicó su foto fue Edición Uno-, ya que junto a un joven de 21 años de apellido Sánchez abordó a un adolescente en Moreno y Aufranc, como el chico se negó a entregarle el celular lo apuñaló y huyó.

Ambos cayeron presos y en audiencia judicial el magistrado entendió que debían permanecer en libertad mientras avanza la causa, medida a la que se opuso la fiscal de Las Colonias, María Laura Urquiza, lo hizo ese día en Tribunales y durante esta semana envió la apelación correspondiente porque entiende que la decisión no se ajusta a derecho.

Sin embargo, mientras se resuelve este tema debido a un magistrado extremadamente garantista, estos sujetos que representan un real peligro para la comunidad volvieron a las calles de nuestra ciudad.

 

In fraganti

Si bien no existe información oficial, Esperancino.com.ar, el portal líder en noticias y cantidad de visitas, está en condiciones de confirmar que “Lulo” Moschen cayó de nuevo: fue este domingo, bien temprano, cuando merodeaba un lugar donde había varias motos, ante lo cual un móvil del Comando Radioeléctrico con dos oficiales se acercó y lejos de acatar la orden, junto a su cómplice escapó en moto iniciándose una prolongada persecución por las calles de la ciudad.

Después de varios minutos y con numerosos móviles policiales sumándose al operativo, Moschen y su socio de andanzas cayeron al piso: el acompañante terminó huyendo y él se metió en una vivienda.

Ante esto se produjo una paciente requisa en distintos inmuebles, hasta que apareció escondido en un patio. Tenía en su poder un cuchillo tipo tramontina.

Esperemos que esta vez el juez entienda que la única manera de recuperar la paz social es a través de premios y castigos, es decir, el que se porta mal tiene que pagar sus culpas, de lo contario este libertinaje terminará, a la corta o a la larga, con una muerte.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *