{"id":1409,"date":"2023-08-04T19:19:25","date_gmt":"2023-08-04T22:19:25","guid":{"rendered":"https:\/\/edicionuno.com.ar\/?p=1409"},"modified":"2025-01-13T09:33:40","modified_gmt":"2025-01-13T12:33:40","slug":"el-esperancino-que-se-encargo-de-pintar-el-puente-colgante-repaso-de-su-historia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/edicionuno.com.ar\/?p=1409","title":{"rendered":"El esperancino que se encarg\u00f3 de pintar el Puente Colgante: repaso de su historia"},"content":{"rendered":"<p>Claudio Garnero es un esperancino de 44 a\u00f1os a quien hace dos d\u00e9cadas la historia le dio un protagonismo inesperado: con sus manos pint\u00f3 el Puente Colgante de Santa Fe. En un trabajo que le demand\u00f3 unos dos a\u00f1os previos a la reinauguraci\u00f3n de la majestuosa obra de ingenier\u00eda en 2002, el pintor de obra se ocup\u00f3 de llevar cada pieza de hierro del antiguo gris metalizado al actual rojizo terracota. <\/p>\n<p>Tras la publicaci\u00f3n de El Litoral, en la que se recuerda aquel hito de la historia santafesina, cuando el s\u00edmbolo de la ciudad cambi\u00f3 de color, Claudio se comunic\u00f3 con el diario: \u201cHola, me llamo Claudio, soy el que pint\u00f3 el Puente Colgante hace 20 a\u00f1os\u201d. Fue entonces que se decidi\u00f3 ir en busca de los detalles de esta micro historia cobijada bajo la otra gran historia. C\u00f3mo fue que el destino le dio lo ubic\u00f3 en ese \u201csitial en las alturas\u201d de vida la ciudad fundada por Juan de Garay. <\/p>\n<p>\u201cYo hab\u00eda comenzado a trabajar para una empresa contratada por la Provincia para pintar el puente\u201d, recuerda hoy el pintor industrial, que por entonces ten\u00eda apenas 24 a\u00f1os y reci\u00e9n comenzaba con su oficio al combate de la corrosi\u00f3n. Y la prueba que le deparaba el destino iba a ser una de las m\u00e1s recordadas en su vida, junto a otra: los trabajos de pintura que hizo en el otro gran puente de Santa Fe, el Rosario-Victoria. <\/p>\n<p>En las alturas <\/p>\n<p>La empresa que lo contrat\u00f3 para pintar el Colgante era de Buenos Aires. \u201cTuve que aprender sobre la marcha, ah\u00ed, colgado sobre una silleta, esa fue mi primera gran experiencia en altura\u00bb, admite Claudio, y recuerda aquellos \u00abd\u00edas de fuertes vientos en los que me daba v\u00e9rtigo y ten\u00eda que meterme adentro de las antenas hasta recuperarme, para seguir pintando\u201d. <\/p>\n<p>Ese color rojizo terracota fue una elecci\u00f3n de la Comisi\u00f3n de Defensa del Patrimonio Hist\u00f3rico y Cultural, junto con Cultura de la Provincia y de la Municipalidad. No fue arbitraria. Responde al resultado de un debate con la posterior elaboraci\u00f3n un informe en el que constan las justificaciones arquitect\u00f3nicas para que no haya m\u00e1s de un color sobre la estructura. \u201cLa idea era que no se noten los manchones de \u00f3xido\u201d, simplifica Claudio, en di\u00e1logo con El Litoral, \u201cporque el antiguo color gris dejaba a la vista ese \u00f3xido\u201d, dice. <\/p>\n<p>Para los que peinan canas y todav\u00eda conservan el recuerdo del antiguo Puente Colgante que se llev\u00f3 la inundaci\u00f3n de 1983, el paso de aquel tono gris al actual terracota fue resistido, producto quiz\u00e1 de la misma naturaleza humana ante los cambios. Lo mismo ocurri\u00f3 con las luces led que lo ti\u00f1en de distintos colores por las noches. Mientras que para los m\u00e1s j\u00f3venes es natural ver ese color terracota y los juegos de luces sobre la mega estructura de hierro que se erige en la desembocadura de la laguna Set\u00fabal, con sus dos grandes antenas y sus cables tensores como brazos que sostienen el tablero por donde se transita. <\/p>\n<p>\u201cEse color terracota se llama \u2018Rojo Candioti\u2019 (el nombre del puente es \u201cIng. Marcial Candioti\u201d) y fue elaborado especialmente por la marca Sherwin-Williams a pedido de los especialistas encargados de la restauraci\u00f3n\u201d, menciona el pintor. \u201cEn la casa de mi madre todav\u00eda conservo un tarro con el sello\u201d, confiesa con nostalgia. Lo que no conserva Claudio es su anillo de boda. \u201cHac\u00eda poco que me hab\u00eda casado, el joyero me lo hab\u00eda fabricado un poco m\u00e1s grande, me dijo que lo hac\u00eda porque despu\u00e9s iba a engordar, pero nunca engord\u00e9 (risas) y una tarde pintando ah\u00ed arriba se me cay\u00f3 al r\u00edo\u201d, cuenta y vuelve a sonre\u00edr. <\/p>\n<p>\u201cAquel d\u00eda estaba en la punta de la antena subiendo con una soga la m\u00e1scara para arenar cuando se me cay\u00f3 el anillo y me qued\u00e9 mirando c\u00f3mo se perd\u00eda bajo el agua, describe como si fuese hoy\u201d. <\/p>\n<p>\u201cAs\u00ed que debe estar sumergido al pie del puente, igual que la infinidad de herramientas y piezas que se fueron al agua durante la construcci\u00f3n\u201d, recuerda. <\/p>\n<p>Junto a Claudio Garnero trabajaron dos ayudantes. Pero todas las tareas de pintura pasaron -en su mayor\u00eda- por sus manos. Fue \u00e9l quien, a fuerza de soplete, con una mano sobre la cuerda para equilibrarse y con la otra gatillando para expandir el color sobre la superficie, convirti\u00f3 con paciencia el gris en terracota. \u201cYo pint\u00e9 casi todo, digamos que todo\u00bb, refuerza. \u201cA la antena nueva le di una primera mano de fondo en tierra y luego ya emplazada\u201d, cuenta. \u201cY en el obrador montado en el predio de la Estaci\u00f3n Belgrano aren\u00e9 los ca\u00f1os de agua que cuelgan por debajo y las barandas, les daba un fondo y una vez emplazados les daba el color\u201d <\/p>\n<p>Dos secretos <\/p>\n<p>La estructura del Puente Colgante conserva dos secretos \u201cen clave\u201d. Uno fue descubierto por Claudio, hace 20 a\u00f1os, cuando lo pint\u00f3. \u201cCuando estaba arenando la punta de la antena m\u00e1s vieja, la que no colaps\u00f3, descubr\u00ed un nombre en alem\u00e1n y la fecha \u20181925\u2019, tallados con un cortafierro sobre el hierro. Debe haber sido la huella de uno de los obreros que trabaj\u00f3 en la construcci\u00f3n del antiguo puente\u201d, piensa el pintor. <\/p>\n<p>Cabe recordar que el Colgante comenz\u00f3 a construirse a principios del siglo pasado y fue inaugurado en 1928. Los trabajos de construcci\u00f3n de los pilares de soporte estuvieron a cargo del ingeniero Alberto Mon\u00eds, mientras que la estructura met\u00e1lica fue adjudicada a una sociedad francesa de empresas, compuesta por la Societ\u00e9 des Chantiers et Ateliers y la M. G. Leinekugel le Cocq, ambas con base de operaciones en Gironda, Francia. <\/p>\n<p>El otro secreto que en este preciso momento ya no es tal le pertenece. \u201cCuando pint\u00e9 de terracota todo el puente dej\u00e9 mi sello secreto. Por debajo del tablero, atr\u00e1s de los ca\u00f1os de agua, sobre el cemento, en un rinconcito de una de las cabeceras pint\u00e9 con un rodillo \u201cGarnero\u201d (su apellido), confiesa orgulloso de su obra el pintor. \u201cNo s\u00e9 si todav\u00eda estar\u00e1 porque nunca pas\u00e9 por debajo del puente\u201d. <\/p>\n<p>Mantenimiento <\/p>\n<p>\u201cUn puente as\u00ed debe ser pintado aproximadamente cada diez a\u00f1os\u201d, dice Garnero. Ya pasaron dos d\u00e9cadas y a la vista parece intacto. \u201cFue un gran trabajo\u201d, agrega. <\/p>\n<p>-\u00bfA d\u00f3nde aprendi\u00f3 el oficio de pintar en la altura? <\/p>\n<p>-En el Puente Colgante -sonr\u00ede-. Fue mi primer trabajo. Despu\u00e9s pint\u00e9 el Rosario-Victoria. Y en la actualidad pinto tanques de petroleo, entre otras cosas. <\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo se combate el temor a las alturas? <\/p>\n<p>-Los primeros d\u00edas ten\u00eda un miedo b\u00e1rbaro. Pero despu\u00e9s se me pas\u00f3. Al final de la obra ya sent\u00eda que estaba sobre una hamaca, ya no ten\u00eda m\u00e1s miedo. Pero me qued\u00f3 el v\u00e9rtigo de los d\u00edas de mucho viento.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Claudio Garnero es un esperancino de 44 a\u00f1os a quien hace dos d\u00e9cadas la historia&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1409","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-generales"],"aioseo_notices":[],"featured_image_urls":{"full":"","thumbnail":"","medium":"","medium_large":"","large":"","1536x1536":"","2048x2048":"","covernews-slider-full":"","covernews-slider-center":"","covernews-featured":"","covernews-medium":"","covernews-medium-square":""},"author_info":{"info":["edicionuno.com.ar"]},"category_info":"<a href=\"https:\/\/edicionuno.com.ar\/?cat=1\" rel=\"category\">Generales<\/a>","tag_info":"Generales","comment_count":"0","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/edicionuno.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1409"}],"collection":[{"href":"https:\/\/edicionuno.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/edicionuno.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/edicionuno.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/edicionuno.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1409"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/edicionuno.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1409\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3455,"href":"https:\/\/edicionuno.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1409\/revisions\/3455"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/edicionuno.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1409"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/edicionuno.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1409"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/edicionuno.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1409"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}